February 28, 2007

Poemas y música

Me alegré muchísimo de recibir de Mariana, mi amiga compositora, un correo diciendo que sus alumnos han escrito música para dos de mis poemas, y están por grabarlos en disco compacto. Ya tuvimos una experiencia previa con otros textos míos en Berlín, que fue donde se estrenó la música dentro de un festival de literatura, y me convenció la sensibilidad de Mariana. Entonces hizo música de cámara y una soprano cantó en español y en alemán los textos convertidos en canciones. Resultó interesante escuchar algo que yo escribí y que no entendí por el idioma…

Me halaga mucho que mi trabajo se tome en cuenta para seguir creando, y nuevamente veo que siempre el que lee, escucha, observa una obra, la termina de crear.

 

 

February 26, 2007

Poesía de nuevo

Hacía meses, muchos, que no escribía un solo texto. Y la tormenta de siempre, cuestionándome si de verdad soy poeta, si de verdad soy artista, porque tampoco era que estuviera pintando mucho. Aunque viéndolo bien, creo que depende. Porque una cosa es lo que tengo en la cabeza, lo que quiero hacer, y otra lo que hago o puedo hacer en el tiempo en que tengo para hacerlo. Pero como decíamos mi amigo Sergio y yo: si uno no se dedica exclusivamente a ser artista, quizá no lo sea. Lástima, porque es mi caso. Me dedico a dar clases y prepararlas me lleva tiempo que no puedo usar para crear obra.

Pero ayer volvió la musa y escribí un texto de largo aliento. Es un poema sobre asilos de ancianos que por lo pronto lleva 20 cantos. Lo he corregido ya tres veces pues estaba apasionada trabajándolo pero sé que lo debo dejar reposar un tiempo. Sin embargo, ha sido un alivio ver que todavía puede volar mi pluma algua que otra vez… 

February 20, 2007

Árbol poeta

Es un árbol magnífico, imponente. La luz deja ver los ocres del tronco matizados por el sol. Se me antoja oler el aroma del follaje pero el árbol es tan alto que no distingo su fronda con detalle. Hubiera querido sentir su fragancia y en vez de eso reconozco un olor de papel viejo con tinta. Hechizada me quedo a su sombra respirando profundo. Deseo tocar el tronco, su textura, pero el arrobamiento me impide moverme. Solamente lo miro con mis ojos cerrados y percibo su vibración a modo de respiro.
El tiempo transcurre y llega un suave viento que me trae susurros de palabras. Abro los ojos para ver quién murmura esos versos. Se oyen por todo el campo, encima de mí y a los lados, como cuando alguien pasa rápido y hablando.

Miro hacia arriba y noto que las hojas de mi árbol son de papel, y el viento hace que suenen las palabras escritas, que descienden valseando a mi alrededor como cuando las hojas se sueltan de las ramas.

Nunca conocí más dicha. Ebria, estiro las manos para que las palabras se posen en mí como si fueran mariposas.
Un dulce mareo llena mi cabeza y mi pecho. Vuelvo a cerrar los ojos bajo el árbol, con mi cabeza al cielo, escuchando la voz de mi árbol poeta.

25.mar.01

February 19, 2007

Salió el “güero”

Así era como decía mi tía Norma cuando, luego de días y días de llovizna y bruma, se asomaba el sol. Estamos así ahora, con mucho viento como es de esperarse en este mes, y como por arte de magia la dolencia de la espalda desapareció. Claro que los ejercicios tienen algo que ver, pero para qué negamos al clima lo suyo.

Ya se respira el anticipo de la primavera: los pájaros comienzan desde tempranito, en el parque de los perros pudimos ver bandadas de pericos verde limón y ahora mismo, de tarde, está sonando un pájaro mientras por la ventana miro mariposas posadas en el limonero. El cielo ha estado muy azul y el sol quema demasiado aunque el viento siempre es frío.

Creo que puedo entender un poco a esa gente que vive en los países casi llenos por completo de invierno, donde el sol aparece poco y no muy radiante que se diga, o al menos no como nosotros aquí lo conocemos. La luz nos transmite energía y por qué no, optimismo y alegría. Creo que el año nuevo chino es mejor época para iniciar proyectos porque no estamos todavía paralizados por el frío ni antontados por las fiestas decembrinas.

Y a propósito del Año Nuevo chino, vimos una película en la tele que se llamó El síndrome de China, que no había yo visto antes y que trata de los riesgos que hay en una planta nuclear. Justo ahorita que se conmemora un año de la tragedia de Pasta de Chonchos, donde murieron tantos mineros por las condiciones en que estaba la mina, lo relaciono con lo ocurrido en  la película porque todo es causa de la corrupción, el mal que nos tiene azolados y que desgraciadamente no veo cómo eliminar.

Pero dije que el sol nos ponía optimistas y así pienso continuar. Por lo pronto pensaré en la despedida de solteros de Imelda y Edgar que es el próximo sábado y esperamos resulte divertida…

 

February 12, 2007

Encuentro

Ayer con el frío y la llovizna menuda de todos modos nos lanzamos al parque de los perros para que los niños pudieran correr un rato. Y cuál va siendo la sorpresa, que al entrar en el espacio especial donde los perros andan sueltos, estaba Robin con su nuevo papá. Se puso como loquito en cuanto nos vio y se lanzó sobre la Nube que la dejó toda chimeca llena de lodo. Está más grandecito y no se le notan ya casi las costillas, Enrique dice que le compró vitaminas. Caminamos por el parque luego de que estuvieron retozando un rato, y en la segunda vuelta nos detuvimos porque un matrimonio llevaba un par de hermosísimos gran danés, uno negro y otra arlequín que nos dejaron a todos los presentes tirando babas. Tenían ocho meses y eran de lo más juguetones. Otro matrimonio llevaba una mastín napolitano gris de tres meses que era una ternura.

Me da gusto ver a la demás gente que tiene y quiere a sus perros como nosotros, aunque la verdad sigue haciendo falta más cultura y edudación porque en el corral de los niños siempre hay gente que no recoge sus desechos y eso es pésimo. También un día vimos a una señora con niños chiquitos adentro del corral, dándoles de comer a sus pequeños enfrente de los perros. Como ahí no hay cuidadores ni nada y se supone que cada quien se hace cargo de sus responsabilidades, creo que tenemos la obligación de hacerle ver a esas personas lo que no es adecuado hacer en ese espacio.

Pero volviendo a Robin, nos dió mucho gusto el encuentro y ver que está bien. Y de nuevo, al despedirnos, se abrazó de mis piernas como cuando se lo llevó Enrique por primera vez… ¿Señal de que no fui tan mala madre? já 

February 9, 2007

¿Masajitos?

Buscaba a un acupunturista y una de mis alumnas me recomendó con uno. Ayer pedí la cita para hoy y Alex me llevó. Primero me hizo la prueba de energía con calor, cosa que nunca me habían hecho en acupuntura. Luego me puso agujas en pies y manos para después poner un montón en la espalda, con el fin de quitar la migraña. Martín, el acupunturista, me puso unos toquecitos eléctricos por un rato y salió del cuarto. Un poco después entró Herminia con la novedad de que me iba a dar un masajito.

¡Pa su mecha! Fue lo más terrible que me puso pasar encima. Dolió como cuando te dan con un molinillo en la piel que además tienes hecha nudo ciego. Sudé por el dolor y Herminia no me dio tregua, se puso a desbaratar todos mis nudos, hasta las orejitas me tronaron bien gacho. Ella dice que tengo esos nudos porque sufro mucho las pérdidas y no sé a lo que se refiere, quizá es como dice Alex, sólo dicen cosas a ver si le atinan y lo que hay que aprovechar solamente es el masaje.

Bueno, pues luego de una hora salí y ahora tengo el cuerpo flojito, como un costal de papas vacío y medio tembloroso. Nada me duele aunque sigo sintiendo tiesa la nuca y parte del centro de la espalda. Dijeron que necesito como diez masajes y no sé si voy a tomarlos todos porque son de a cuatrocientos pesos cada uno, pero sí creo que al menos al siguiente sí llego.

Entiendo que no es tan sencillo de entender esto de la medicicina alternativa o tradicional y que nos hace mucha falta estar conectados con nuestro interior, pero sobre todo, como dice Alex, yo no estoy conectada con mi cuerpo y es algo que necesito hacer para ayudarme. Creemos que podríamos tomar clases de yoga, veremos más adelante.

Por lo pronto la consigna de hoy es dormir, ¡dormir bien, al fin! Veremos si sucede… 

 

February 8, 2007

El mes de los dolores

Parece que no traigo todas conmigo. Ayer me dió un ataque súbito y espantoso de migraña, así nomás, sin previo dolor de cabeza sino porque el día anterior había tenido uno. Estaba en el salón de clase preparando la sesión de la tarde cuando pácatelas, un hachazo en la cabeza con un door indescriptible que me asustó por lo intenso.

Fuimos a dar a las emergencias del hospital, donde me canalizaron para aplicar medic amento contra el dolor y la náusea y me dieron una pastilla sublingual, con lo que al cabo del tiempo se tranquilió mi dolor. Pero justo cuando me iban a dar de alta, regresó casi con los mismos ímpetus, por lo que llamaron al neurocirujano, me hicieron la tomografía de rigor, me aplicaron mediina para bajar la inflamación del cerebro, para relajar los músculos, para el dolor otra sublingual y valium pa que me duermiera.

Lo cual fue imposible prácticamente, pues al cabo de cinco horas nos dieron la cuentecita de ocho mil pesos. La pregunta es cómo demonios le hace uno para gastar semejantes cantidades cuando enferma de algo que en realidad no es grave, sino crónico. No quiero pensar en que hubiera aneurismas o cosas severas, entonces sí tendríamos que quedarnos con una mano adelante y otra atrás.

Pero lo fastidioso fue que nos requirieran tarjetas desde la entrada al hospital, trámites para verificar si teníamos seguro médico y en fin, nos dio la impresión de que más que ver al paciente, ven un hermoso y quizá jugoso signo de pesos entrar a las urgencias. Eso nos asquea, pues en el restaurante igual, nos cobraron por una pequeña ensadala de pollo para llevar cincuenta pesos. Es decir, el lema es "mientras estés aquí, no dejarás de gastar". Qué lejos eso de lo que entendía yo por ética en los médicos, qué lejos de aquellos galenos que fiaban las consultas y pasaban su vida ayudando a sanar a la pobre gente y a la gente pobre. Hoy día es cuestión, como en todo, de tener dinero.

Así que nos endrogamos con la tarjeta de crédito, pero sigo pensando que no hay justicia, que es abominable esa actitud en los médicos y que ojalá hubiera más opciones para quienes no podemos sostener esos pagos para cuidar nuestra salud. Total, mi dolor de cabeza sigue aquí…