Llegó esta mañana, cuando todavía no salíamos de la cama debido al clima de un grado y llovizna. Nos dijeron que requiere de cuidados especiales y de sobrealimentación, por su estado físico que es deplorable. Sin embargo tiene suficiente energía para saltar y molestar a mis perros, que celosos y recelosos, en seguida decidieron marcar su territorio dentro de la casa, cosa nunca vista.
Es un cachorrito cruza de pointer, hermosísimo. Está tan delgado que se le ven todos los huesos y sus patas parecen palillos. Está ansioso constantemente y todo el tiempo quiere jugar con los que cree sus amigos, que le gruñen invitándolo a la quietud. Cosa que desde luego no hace.
Ha comenzado a comer las rosquillas que le damos a nuestros niños y creemos que se va a recuperar rápidamente. Alex ha comenzado a entrenarlo para que no haga pis en toda la casa, y en tan sólo media hora aprendió a sentarse cuando le ordenamos que lo haga. Debido a la temperatura, le pusse un abriguito de la Nube, que no rechazó, aunque anda mareado porque se mueve con su cola y se pelea con ella todo el tiempo dando de vueltas como menso.
Por la tarde lo subimos al estudio y luego de andar fisgoneando todo y de querer trepar en todo, se fue a echar en la cama de Estuardo y Nube, que son lo suficientemente entendidos para hacerle lugar a petición nuestra, y en este momento están amontonados y calientitos en la cama, que aunque parecía chica ahora tiene espacio de sobra porque están hechos bolita.
Esperamos que crezca sano y querido, que tenga un hogar en donde le den el cariño y respeto que merece. Sé que se pondrá hermosísimo porque ya desde ahora es hermoso, sus orejas color chocolate son unas franelitas que me gusta frotar para que se calienten porque siempre las tiene frías.
Cómo quisiera que estos casos no existieran, que todas las criaturas del mundo nacieran y vivieran como es debido, que todos esos cachorritos abandonados no sufrieran…
Pero en fin, que tengamos oportunidad de modificar un poquito su destino ya es ganancia. Si alguien se interesa por este genial compañero, no importa dónde esté, si se compromete a amarlo y respetarlo, lo haremos llegar a donde sea.
Ah, lo llamamos Chico, porque es un chico listo.